El mundo del boxeo está de luto por la muerte del exboxeador puertorriqueño Prichard Colón, quien falleció este jueves 13 de agosto a los 33 años, casi 11 años después de sufrir una devastadora lesión cerebral durante una pelea profesional.
La muerte fue confirmada por su padre y antiguo entrenador, Richard Colón, a través de redes sociales. Hasta el momento, la familia no ha informado públicamente la causa específica del fallecimiento. La noticia también fue confirmada por la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
Colón había sido considerado una de las grandes promesas del boxeo puertorriqueño. Antes de la tragedia que cambió su vida, mantenía un récord invicto de 16 victorias, 13 de ellas por nocaut.
La pelea que cambió su vida
El 17 de octubre de 2015, Colón enfrentó al estadounidense Terrel Williams en Fairfax, Virginia. Durante el combate recibió varios golpes ilegales en la parte posterior de la cabeza, conocidos como “golpes de conejo”.
La pelea continuó hasta el noveno asalto. Después del combate, Colón se desplomó y fue trasladado de emergencia a un hospital, donde se le diagnosticó un hematoma subdural, una acumulación de sangre dentro del cráneo que requería atención inmediata.
El pugilista permaneció 221 días en coma y, tras despertar, quedó con graves secuelas neurológicas que requirieron cuidados permanentes durante los años siguientes.
Desde entonces, su familia documentó parte de su recuperación y tratamientos, mientras mantenía la esperanza de que pudiera mejorar.
Una carrera que quedó truncada
La lesión puso fin de manera abrupta a la carrera de un boxeador que se encontraba en ascenso y que había construido una marca perfecta de 16-0.
En 2021, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) reconoció a Colón como campeón honorario, en homenaje a su trayectoria y a la lucha que mantuvo durante años después de la lesión.
Su caso también generó cuestionamientos sobre la seguridad de los boxeadores y la actuación de los oficiales durante los combates, particularmente frente a los golpes ilegales en la nuca.
A casi 11 años de aquella pelea, la muerte de Colón vuelve a poner bajo los reflectores los riesgos que enfrentan los pugilistas y las consecuencias que pueden tener los traumatismos craneales en el deporte.
La comunidad boxística internacional ha expresado sus condolencias por la muerte de quien pasó de ser una de las grandes promesas del boxeo puertorriqueño a convertirse en símbolo de resistencia y lucha fuera del ring.


