El llamado “superpeso” comenzó la semana con una ligera corrección frente al dólar, aunque mantiene una posición de fortaleza y continúa cotizando cerca de los niveles más bajos registrados en lo que va del año.
De acuerdo con Gabriela Siller Pagaza, analista de Banco BASE, el peso mexicano inició la sesión con una depreciación de 0.16%, equivalente a 2.7 centavos, para cotizar alrededor de 16.91 pesos por dólar.
Durante la jornada, el tipo de cambio alcanzó un mínimo de 16.8705 pesos y un máximo de 16.9167 pesos por dólar.
Siller explicó que parte del movimiento responde a una corrección después de que el pasado viernes el peso alcanzara un nuevo mínimo del año, cuando el dólar llegó a cotizar en 16.8573 pesos.
Sin embargo, señaló que otro factor relevante detrás de la ligera depreciación de la moneda mexicana es el fortalecimiento del yen japonés, que está modificando el atractivo de algunas operaciones financieras conocidas como carry trade, estrategia que tradicionalmente ha favorecido al peso mexicano.
Yen japonés mete presión al superpeso
El yen es la moneda que más se aprecia este inicio de semana entre las principales divisas, con un avance de 1.21%, mientras cotiza alrededor de 154.36 yenes por dólar.
Según Gabriela Siller, esta fortaleza está relacionada con la expectativa de que el Banco de Japón incremente su tasa de interés el próximo 17 de septiembre, escenario al que el mercado le asigna actualmente una probabilidad cercana al 98%.
El fortalecimiento del yen reduce gradualmente el atractivo de mantener posiciones de carry trade que benefician al peso mexicano, lo que contribuye a explicar la corrección observada en el tipo de cambio.
El movimiento ocurre además en una jornada de baja liquidez en los mercados, debido a que los mercados de bonos y capitales, así como los bancos en Estados Unidos, permanecen cerrados por la celebración del Día del Trabajo.
Peso mexicano conserva estabilidad
A pesar de la depreciación registrada durante el inicio de la sesión, la moneda mexicana mantiene una relativa estabilidad.
La analista de Banco BASE señaló que continúa la expectativa de que el Banco de México mantendrá sin cambios su tasa de interés durante el resto del año, un factor que contribuye a mantener el atractivo de los activos denominados en pesos.
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La estabilidad también se refleja en los niveles de volatilidad del mercado cambiario.
Durante agosto, la volatilidad del tipo de cambio se ubicó en 4.15%, su nivel más bajo desde diciembre de 2025, cuando fue de 5.41%. Antes de ese periodo, un nivel tan bajo no se observaba desde mayo de 2014.
La semana pasada, la volatilidad fue todavía menor: 1.74%, su nivel más bajo desde la segunda semana de enero de 2022.
Dólar también pierde terreno
Mientras el yen gana fuerza, el dólar estadounidense inició la semana con una caída de 0.22%, de acuerdo con su índice ponderado.
Entre las principales divisas, además del yen japonés, las monedas que registraron mayores avances fueron la corona noruega, el won surcoreano, el dólar taiwanés, el rublo ruso y el dólar canadiense.
En contraste, entre las divisas que registraron pérdidas se ubicó el peso mexicano, con una depreciación de 0.16%.
Bancos centrales marcarán el rumbo de las monedas
Para los mercados financieros, las próximas dos semanas serán especialmente relevantes debido a las decisiones de política monetaria de varios de los principales bancos centrales del mundo.
El calendario contempla decisiones del Banco Central Europeo el 10 de septiembre, de la Reserva Federal de Estados Unidos el 16 de septiembre, y del Banco de Inglaterra y el Banco de Japón el 17 de septiembre.
Las decisiones podrían generar movimientos importantes en los mercados cambiarios y determinar si el peso mexicano consigue mantenerse cerca de la barrera de los 17 pesos por dólar o continúa buscando nuevos niveles de fortaleza.
Por ahora, el llamado superpeso resiste.
Aunque este lunes registra una ligera depreciación, el peso continúa cerca de su mejor nivel del año y con una volatilidad históricamente baja, mientras los inversionistas permanecen atentos a las señales que envíen los principales bancos centrales.
La pregunta para los mercados será si el peso puede sostenerse por debajo de los 17 pesos por dólar en las próximas semanas.

