La emoción por el Mundial de Futbol 2026 podría convertirse en un dolor de cabeza financiero para miles de aficionados si recurren a la tarjeta de crédito para financiar sus gastos durante el torneo, advirtió Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera de Banamex.
Con la cuenta regresiva en marcha para el arranque del torneo el próximo 11 de junio y la Ciudad de México lista para ser sede por tercera ocasión de una Copa del Mundo, especialistas prevén un incremento en el consumo relacionado con reuniones, alimentos, bebidas, artículos deportivos y actividades de entretenimiento.
Sin embargo, el entusiasmo futbolero también puede llevar a decisiones impulsivas. De acuerdo con Ordaz, uno de los errores más frecuentes es utilizar la tarjeta de crédito como si representara ingresos adicionales, cuando en realidad se trata de una herramienta financiera que debe administrarse con responsabilidad.
“Financiar consumos cotidianos con deuda puede generar un costo mayor a largo plazo”, señala el especialista, quien recomienda establecer desde ahora un presupuesto específico para los gastos asociados al Mundial.
La advertencia cobra relevancia debido a que el torneo se extenderá durante varias semanas, lo que puede provocar una acumulación de pequeños gastos y un mayo uso de la tarjeta de crédito que terminan reflejándose en estados de cuenta más elevados de lo esperado.
Salidas a restaurantes, pedidos a domicilio, reuniones para ver los partidos y compras relacionadas con la experiencia futbolística pueden incrementar significativamente el uso del crédito.
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Además, durante eventos de alta demanda, servicios como aplicaciones de entrega de comida suelen elevar sus costos, lo que puede aumentar aún más el monto financiado con tarjetas.
Ante este panorama, Banamex recomienda evitar compras impulsivas y planificar con anticipación los gastos. También sugiere privilegiar alternativas de menor costo, como organizar reuniones en casa, preparar alimentos propios y aprovechar artículos que ya se tienen para ambientar los encuentros.
El objetivo, explicó Ordaz, es evitar la llamada “resaca financiera” o “cuesta futbolera”, un fenómeno que ocurre cuando los gastos realizados durante el torneo generan dificultades económicas una vez concluida la competencia.


