El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, se entregó a autoridades de Estados Unidos, donde enfrenta una investigación por presuntos vínculos con la facción criminal de “Los Chapitos”, perteneciente al Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, el exfuncionario cruzó voluntariamente el pasado 11 de mayo por la garita de Nogales, Sonora, hacia Arizona, luego de viajar desde Hermosillo. Tras ingresar a territorio estadounidense quedó bajo custodia de los U.S. Marshals.
Reportes señalan que posteriormente fue trasladado al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, donde enfrenta cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y delitos vinculados con armas, de acuerdo con Infobae.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa al general en retiro de haber colaborado con “Los Chapitos” durante el tiempo en que encabezó la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, en la administración del gobernador Rubén Rocha Moya.
Mérida cobraba 100 mil dólares mensuales de los Chapitos
Según las investigaciones estadounidenses, Mérida Sánchez presuntamente recibía pagos mensuales de hasta 100 mil dólares a cambio de brindar protección al grupo criminal y proporcionar información sobre operativos de seguridad.
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La entrega ocurre días después de que un juez federal en México le otorgara una suspensión provisional para evitar una posible extradición hacia Estados Unidos. Sin embargo, al ingresar de manera voluntaria al país vecino, el recurso legal no impidió que quedara bajo custodia federal.
El caso forma parte de una investigación más amplia del gobierno estadounidense sobre presuntos vínculos entre funcionarios sinaloenses y el narcotráfico. En las indagatorias también ha sido mencionado el gobernador Rubén Rocha Moya, aunque hasta ahora no existe ninguna orden de captura en su contra.
Hasta el momento, el Gobierno de México informó que mantiene comunicación institucional con autoridades estadounidenses mediante mecanismos de cooperación bilateral mientras continúan las investigaciones sobre la presunta red de protección al Cártel de Sinaloa.


