Así se imagina el monero Baldo a Rocha Moya, después de que su casa o una de sus casas en Sinaloa fue baleada el fin de semana.
Y es que una vivienda vinculada al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, fue atacada a balazos en la colonia Las Quintas, en Culiacán, en medio del clima de tensión política y de seguridad que enfrenta la entidad.
De acuerdo con los primeros reportes, el inmueble —que habría pertenecido al mandatario y permanecía deshabitado desde hace más de diez años— recibió múltiples impactos de arma de fuego durante la mañana del 9 de mayo.
Tras el ataque, elementos de seguridad acordonaron la zona e iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar la mecánica de los hechos y localizar a los responsables. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni fallecidas.
La agresión ocurre días después de que autoridades de Estados Unidos señalaran a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses por presuntos vínculos con el narcotráfico, acusaciones que el gobernador ha rechazado públicamente.
El hecho ha incrementado la tensión política en Sinaloa, donde en las últimas semanas se han reforzado los operativos de seguridad y la presencia militar ante la polémica generada por las investigaciones estadounidenses y el contexto de violencia en la región.


